Helicobacter pylori, la bacteria del apetito

El pasado mes de julio, Jorge Laborda nos descubría en su programa de radio Quilo de ciencia nos comentaba la curiosa relación que existe entre el apetito y la bacteria Helicobacter pylori. Este microrganismo nos resultará conocido, dado que es causante de las conocidas como úlceras pépticas.

Curiosamente, y tal como nos cuenta de forma muy amena el Dr. Laborda en su programa, existe una relación directa entre Helicobacter pylori y las hormonas encargadas de regular nuestro apetito, especialmente, de dos de ellas, la ghrelina y la liptina.

La ghrelina, de la que reicentemente se ha descubierto su relación con el desarrollo de la obesidad, se secreta cuando nuestro estómago está vacío, estimulando a ciertas neuronas del hipotálamo, produciéndonos la sensación de hambre. Por su parte, la leptina se secreta cuando nuestro estómago está lleno, siendo la responsable de desencadenar el proceso que nos producirá la sensación de saciedad.

Pero, ¿dónde entra aquí la Helicobacter pylori? Pues bien, tras realizar un tratamiento con antibióticos con el fin de erradicar esta «molesta» bacteria para evitar el desarrollo de úlceras, se encontró que los pacientes tratados vieron como aumentaba su peso, y, en los análisis de sangre posteriores a dicho tratamiento, se observó que los niveles de ghrelina eran seis veces superiores a los niveles mostrados antes del tratamiento. Por otra parte, los niveles de leptina habían aumentado pero en una proporción mucho menor. A raíz de estos resultados se observó que H. pylori juega un papel fundamental en el buen funcionamiento del mecanismo que nos produce la sensación de hambre, así como en el que nos dice que ya estamos saciados. Tal y como quedó demostrado, la presencia de H. pylori afecta directamente al correcto funcionamiento de la regulación del «hambre» en nuestro organismo.

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La presencia de Helicobacter pylori en el estómago ayuda a regular la segregación de ghrelina, hormona responsable de inducir en el hipotálamo el proceso por el cual se nos abre el apetito (Ilustración: Sara Campos Miranda).

Una vez más, vemos un claro ejemplo del papel que juegan las bacterias en nuestra vida cotidiana, y cómo su complejidad va más allá de ser responsables de determinadas patologías, incluso, como en este caso, siendo necesaria su presencia a pesar de que en determinados momentos pueda resultarnos muy molesta.

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7 Respuestas a “Helicobacter pylori, la bacteria del apetito

  1. Mi madre tiene dicha bacteria y yo tengo hernia de hiato.todosss los días .necesito un consejo gracias.

  2. Hola, soy Araceli y tengo 49 años, de pequeña era una niña muy flaca, y casualmente cuando me desparacitaron como a los 9 años, comencé a subir de peso, desde ahí empezó mi calvario, pues todo el tiempo tengo que estar con dieta, hay ocasiones que ni la dieta, ni con medicamento me permiten bajar de peso, a parte tengo el problema de gastritis, hernia hiatal y colitis, que puedo hacer, para mejorar en todo ? ya me he sometido a tratamientos para cada una de mis efectaciones

    • Hola Araceli, muchas gracias por comentar. Sentimos mucho por todo lo que estás pasando, pero no somos médicos y no vamos a poder contestar a tu pregunta. Si te recomendamos que consultes con un médico especialista en sistema digestivo, pues será la persona que mejor te podrá aconsejar. Te deseamos muxha suerte y te mandamos mucho ánimo para enfrentar y superar este problema

  3. Pues… si realmente lo del apetito y el hambre fuera exclusiva funcion de la presencia de esas dos hormonas ya deberia estar resuelto el problema de los casos de inapetencia y de obesidad.
    Quizas dichas hormonas no se pueden sintentizar u obtener a la ligera.

  4. no estoy de acuerdo con el articulo,mi madre la padecio mucho tiempo antes de morir
    y nunca aumento su apetito,por el contrario,empeoro su gastritis y su ulcera peptica,y ninguno de los tres tratamientos k hay para combatirla,de modo k no lo considero un buen estudio

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